El fuego llegó a Venero Claro
16/09/2026
El reconocimiento distingue la actuación del personal durante unas horas en las que el fuego se aproximó a las instalaciones y obligó a organizar la salida de los niños, rememorando la tensión de aquellos momentos y la responsabilidad que asumieron las personas que se encontraban en Venero Claro.
Tras abandonar Venero Claro, los menores fueron trasladados a El Oso, donde cenaron, pasaron la noche y permanecieron durante la jornada siguiente. Posteriormente, las actividades se trasladaron al Palacio de los Serrano, en la capital. Allí se organizó una jornada para completar parte de la programación que no había podido desarrollarse en el campamento.
El incendio afectó al segundo turno, que se desarrollaba entre el 20 y el 26 de julio, donde la actuación de los 25 monitores permitió realizar la salida con tranquilidad pese a la preocupación.
Mientras los menores continuaban el programa fuera de Venero Claro, trabajadores de las instalaciones dedicaron varios días a recuperar los espacios que habían podido resultar afectados y preparar la reapertura. La actividad se retomó con el siguiente turno.
La cercanía del incendio y el humo dificultaron especialmente el trabajo durante las jornadas de mayor riesgo. El principal alivio llegó al comprobar que las llamas no habían entrado en Venero Claro. Tras la evacuación, la reorganización de las actividades y los trabajos realizados en la finca, las instalaciones pudieron recuperar su funcionamiento y continuar los turnos programados.

